proyecto yishito

Una puerta de entrada digital a las lenguas originarias, creada desde el compromiso ético con las comunidades indígenas.

Ernesto Acosta

Antropólogo social

“Veo con mucho dolor cómo algunas lenguas indígenas lentamente pierden vitalidad. De ahí me vino la idea de una plataforma digital que pudiera facilitar ese primer momento de interacción.”

Niña Yukpa mostrando un dibujo de un colibrí (kushna) con su nombre en Yukpa

Niña de la comunidad Yukpa de Kanobapa, enseñando el mito de Kushna, el Colibrí.

¿de dónde viene esta idea?

Ernesto Acosta

Ernesto Acosta

Antropólogo social

Durante diez años de trabajo con las comunidades observé un vacío persistente: no hay muchos materiales accesibles para empezar a aprender lenguas originarias, como los hay para otros idiomas dominantes. Esa carencia de recursos afecta a grupos distintos:

  • jóvenes indígenas que han perdido a sus familiares hablantes nativos y no encuentran cómo acercarse a su propia lengua

  • personas de contextos mayoritariamente no indígenas que quieren conectar con los idiomas nativos del territorio venezolano

Yishito nació de esas observaciones. La idea era simple: hacer que ese primer momento de interacción con un idioma indígena fuera posible, claro y sin barreras.

Venezuela es un país plurilingüe

Además del español, existen numerosas lenguas indígenas habladas por distintos pueblos y en diferentes territorios. Puedes conocerlas en la sección de lenguas.

...y biodiverso

El acceso a estas lenguas se vincula directamente con conocer la biodiversidad de Venezuela: sus ecosistemas, animales y vegetales que los pueblos originarios han nombrado y conocido durante siglos.

Yishito también pretende ser una entrada a esa otra forma de conocer y nombrar el territorio.

una herramienta más, no un reemplazo

Este proyecto no pretende sustituir los procesos de aprendizaje comunitario ni la transmisión de saberes entre generaciones. Es una herramienta más: una pequeña contribución a la revitalización de los idiomas y un punto de partida para quienes quieran ampliar sus conocimientos en esa dirección.

Las lenguas se sostienen a través de interacciones sociales de carne y hueso, no en pantallas. Pero ya que las pantallas están en nuestra vida cotidiana, podríamos usarlas a nuestro favor.